Investigadores.15B.ErnestinadeChampourcín.2018

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Ernestina de Champourcín

Ernestina de perteneció al grupo de mujeres olvidadas de la generación del 27 llamadas Las Sinsombrero.

Generacion del 27

La generación del 27 es el grupo de intelectuales que renovaron el panorama cultural español durante la primera mitad del siglo XX. Fueron los artistas más conocidos de la época. El acontecimiento que los unió y les dio el nombre fue el homenaje que el grupo hizo a Luis de Góngora en el año 1927 en Sevilla, al conmemorarse el tercer centenario de su muerte. Hay que destacar la influencia ejercida por Juan Ramón Jiménez. La característica que los asemeja es que sienten la necesidad de encontrar un lenguaje poético que exprese mejor los temas que tratan. Unos de los autores más importantes fueron Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre y Rafael Alberti. Su legado es ampliamente conocido siempre y cuando hablemos de ELLOS, ¿Pero qué sucede con ELLAS? ¿Es que acaso no había mujeres?

Las sin sombrero

Dentro del Grupo del 27 existieron, crearon y triunfaron una generación de mujeres pintoras, poetas, novelistas, ilustradoras, escultoras y pensadoras, de inmenso talento que no sólo gozaron en su tiempo de éxito nacional e internacional, sino que a través de su arte y activismo desafiaron y cambiaron las normas sociales y culturales de la España de los años 20 y 30. ¿Y por qué “Las Sinsombrero”? Todo se debe a una anécdota que protagonizaron Maruja Mallo, una de las seleccionadas para el proyecto, y su amiga Margarita Manso, que se atrevieron a cruzar la Puerta del Sol sin sombrero, con el pelo al aire, como si de una performance se tratase, provocando el escándalo y el insulto de todos los que las vieron. Hubo incluso quienes quisieron agredir las acusándolos de prostitutas.

Sobre Ernestina

Ernestina de Champourcin nació en [1] Vitoria] el 10 de julio de 1905, en una familia católica y tradicionalista que le ofreció una buena educación, y desde niña tuvo una clara vocación literaria. Alrededor de los 10 años, se trasladó, junto con el resto de la familia, a Madrid, donde fue matriculada en el Colegio del Sagrado Corazón. No pudo cumplir su deseo de estudiar en la universidad, por la oposición de su padre, aunque su madre siempre la apoyó, y estaba dispuesta a acompañarla a las clases, para cumplir con la norma existente para las mujeres menores de edad. Ernestina dominaba el francés, en incluso llegó a escribir poemas en este idioma que más adelante ella misma destruyó al plantearse un futuro literario. Publicó su primer poemario cuando tenía 21 años, en 1926 siguiendo una línea intimista que continuará teniendo durante el resto de su larga carrera. Trabajo de enfermera durante La Guerra Civil Española, algo que afectó sus siguientes obras. Se exilió con su marido Juan José Domenchina a Toulouse, México y París, pues Ernestina tenía familia francesa. En méxico utilizó otra vez esos conocimientos de frances y ingles para trabajar de traductora. Volvió a España en 1973 comenzando con un línea de poesía muy intimista y la vez trascendente, en la que habla de reencontrarse con los lugares de su infancia. Sus últimas obras literarias son un epílogo, recapitulación y esplendor de su estilo intimista y personal. En 1992 fue candidata al premio Príncipe de Asturias, una de las galas literarias más importantes. Ernestina murió el 27 de marzo de 1999.